Cuida tu buena relación con la próstata

 
 

A pesar de su pequeño tamaño, aproximadamente el de una nuez, la próstata, dentro de su normal funcionamiento, es una de las mejores aliadas y amigas en la vida de los hombres: se trata de una glándula que está ubicada detrás de la vejiga, y es la encargada de producir el líquido blanco que protege tus espermas en el momento de la eyaculación. Gracias a ese buen ambiente que proporciona el líquido generado por la próstata, tus espermatozoides pueden viajar cómodamente, disminuir su acidez y continuar su ruta hacia la procreación; por eso se le conoce como una de las buenas aliadas de la vida.

Una amiga que sufre cambios

Esta buena relación se mantiene así durante muchos años de tu vida. Sin embargo, a partir de los 40 años, por diferentes motivos, la próstata puede iniciar un proceso de crecimiento que obstruye poco a poco la uretra y te puede causar dolores e incomodidad para orinar. Es muy importante que consultes oportunamente a tu médico de familia si presentas uno de estos síntomas, pues este fenómeno puede ser causado por una de las siguientes irregularidades:

 
 

Hipertrofia benigna: se trata de un crecimiento natural que en principio no pone en riesgo la vida, pues sus células no son dañinas, pero, por las dificultades que causa al orinar, puede llegar a afectar la vejiga y los riñones. Así que lo mejor es consultar oportunamente al médico.
Prostatitis: se inflama o agranda, generalmente como consecuencia de una infección bacteriana. Mientras más rápido inicies el tratamiento, más rápido recuperarás tu salud.
Cáncer de próstata: el agrandamiento viene acompañado de células cancerígenas. En sus etapas iniciales puede no presentar síntomas, y a medida que avanza se evidencia en señales como:

Dificultad al comenzar o terminar de orinar.
Reducción de la fuerza del chorro de la orina.
Aumento de la necesidad de orinar.
Sangre en la orina.
Eyaculación dolorosa.
Dolor continuo en la parte baja de la espalda, en la pelvis o en la parte superior de los muslos.

 

La manera más efectiva de ser oportunos frente al cáncer de próstata, como lo dice el urólogo Julio Ferrer, es realizarse cada 12 meses, a partir de los 40 años, el examen completo de próstata, que incluye la prueba de sangre del antígeno prostático y el reconocimiento físico: “Hace 20 años, cuando no se tenía la cultura del examen anual, al 95% de los pacientes se les detectaba el cáncer en estado avanzado con pocas probabilidades de recuperación. Hoy se le detecta oportunamente al 95%, con tratamientos efectivos del 90%”.


Por tu próstata, por tu vida, consulta oportunamente con tu médico de familia


 

Los buenos estilos de vida amigables con tu próstata

Controlar el peso y el consumo de grasas animales siempre será una acción saludable.
Realizar ejercicio periódicamente le aportará más energía a tu día a día.
Aunque no existe evidencia científica comprobada al 100%, alimentos como el tomate cocinado, la coliflor y el brócoli estarían relacionados como factores protectores frente al cáncer de próstata.